Thursday, July 26, 2007

...decir que no

Recuerdo hace unos años, cuando la pega estaba mala, lo desesperado que me encontraba por dar con una.

Llamadas. Mail. Curricula nuevos y mejorados. Palabras como "proactivo" o "eficiente" o "con amplios conocimientos en..." daban vueltas y vueltas al punto que me aprendí de memoria como decirlas para encajar rápidamente y que me creyeran que, pese a mi poca experiencia, era capaz de hacer cosas buenas.

Pues ahora, habiendo pasado ya 7 años de aquello, me enfrento a una difícil desición.

Estoy trabajando en uno de los lugares más cómodos en los que haya estado (y he estado en varios) y aquí, si bien el sueldo no es de los mejores, profesionalmente la cosa es estimulante. Además, la gente es agradable, hay una suerte de relación familiar entre todos. Es un buen lugar.

El asunto se pone difícil cuando me llaman a otra pega, donde me ofrecen un contrato fijo por un perídodo de 6 meses y luego, si paso de aquello, uno indefinido. Además, el tipo que me entrevistó, un tal Rolf algo, resulta ser un argentino de una simpatía tal que me hizo sentir muy cómodo durante todo el rato que duró la entrevista. ¿Sueldo? más o menos lo mismo que donde estoy.

Pros de cambiarme: seguridad laboral, proyectos muy grandes, techo altísimo.

Contras de cambiarme: Es lejos, los proyectos son poco estimulantes.

Anoche lo hablé con mi chica y convinimos que me quedaría donde estoy, peor para eso necesito que acá me digan que me quieren acá. Y por cuanto tiempo.

Tengo que dar respuesta hoy mismo a esa oferta. Me han llamado ya 2 veces. Sospecho que ya estan pensando que lo voy a rechazar.

Tengo que llamar.

Aún no hago nada. Cuando lo haga, escribo de nuevo.

La fiesta sigue. Resulta que mi jefe, con quien debo hablar antes de tomar una desición, no llegará hasta el lunes. Llamo a mi contacto, me dice que va a hacer que me esperen, pero que llame a su jefe. Llamo al jefe. Me dice enfático que quiere que me vaya a allá, que está completamente seguro y que, después de esto, más. Agrega que me va a poner a la cabeza de un proyecto. Algo debo estar haciendo bien, me suena en la cabeza.

La pregunta es ¿Y qué hago con mi úlcera?

Lunes 30

UPDATE:

10:30

Hace 10 minutos hablé con mi jefe. Me da buena espina este hippie renovado y calvo. Claro, dijo, que no puede sacar una conclusión, que se maneja en umbrales de 2 meses, que yo llegué hace repoco y en "estado de excepción". En fin, esperar ahora, a ver qué pasa después de almuerzo.

11:18

Fuí a por un buen pucho, de esos que tranquilizan un poco. Al entrar a la oficina, de vuelta, el jefe de taller me dijo, literalmente, "Yo creo que nos va a ir bien entonces... o sea, si me preguntan a mi. A ver cuánto pesa mi opinión". Ojalá que pese un kilo.

Mientras, espero no me llamen del otro lado.

Mi úlcera está tomando vida...

13:18

Tenemos Cristian Fernandez hasta fin de año... a ver qué va pasando de aquí a entonces.

Ahora, sólo queda resolver con Bauform...

19:46

Tres putos intentos por comunicarme con Mr. Pega Nueva y nada. Al menos ya no etsoy nervioso... al menos por llamarle y comunicarme... igual es sólo para decir que no.

Por cierto... M U E R E , Ú L C E R A D E L D E M O N I O ! ! !

Martes

Después de varios intentos, mandaré un mail, agradeciendo la oferta y declinandola al mismo tiempo. Es que ya está claro que no me voy a ir allende en San Cristobal. A ve cómo me va.

19:35

RESPUESTA!!!
Y todo bien, más encima. Dice que no hay problema, que no entiende muy bien por qué dije que no, pero no importa y, lo más importante, que tengo las puertas abiertas en su oficina cuando quiera.

En fin, finalmente obtengo el grado de "Doctorado en decir que no"

Saturday, July 07, 2007

Pensar en religión


Hace unos minutos, probablemente en uno de los sábados más flojos que he tenido, mientras veía la Hora 25, ese programita pseudocultural, con gentes de la talla del marido de nuestra brillante Ministra de Cultura al lado de Diana Tengo-la-nariz- muy-grande-pero-igual-estoy-como-quiero Masis o de Camilo Estoy-un-poco-viejo-y-soy-completamente-homosexual-pero-me-da-lo- mismo-porque-soy-divertido Marks, cuando este último, ungido como crítico literario, empezó a hablar del libro "Filosofía de tocador", del Marqués de Sade.

Es divertido Marx para hacer sus críticas. Sobre todo que ni se arrugó (más, al menos) para decir que este libro era "...para hacerse diez, veinte pajas... ¡¡Es para pajearse todo el rato!!".

La cosa, y lo que me hizo salir de la cama, además de tomar un delicioso singlemalt y poner en mi boca el Upmann de rigor (todavía no decido si quiero pipa o puro, pero está claro que sin tabaco no me voy de aquí), fué cuando este delgaducho señor insinuó que "Sade muestra en este ibro una filosofía que, más alla de un frenesí sexual, se refiere a un librepensador..." y siguió, casi sin respiro diciendo que esta especie de Negro Piñera decimoctónico, mostraba aquí un "...ateísmo militante...". Esa frase fué lo que mi hizo levantarme de la cama, subir la escalera, preparar mi tumbler y venir a escribir. ¿Por qué? Simple. O no tanto.

Desde pequeño, cuando estudiaba en el Colegio Metodista de Concepción, en medio de esa dictadura que lo permeaba todo, mi relación con la religión ha sido bastante turbulenta.

Cercana, pero turbulenta.

Nunca entendí por qué había que alabar a este personaje que, aún teniendo el poder para arrasar con dos ciudades, no era capaz de acabar con el hambre del mundo por algo llamado "libre albedrío", al que yo no tenía acceso y, bueno, casi nadie, porque al final de los días, te ibas a tener que presentar frente a este patrón del fundo galáctico (recordar que vive en el cielo) y, según tus acciones, podías pasar a vivir "por la eternidad" sobre las nubes, a poto pela'o, con una túnica blanca y un arpa, acompañando al tropel de mamones que participaban en la iglesia.

Por lo demás, siempre me pareció más entretenido portarme mal, lo que me llevaría a apoyar mi delicado traserillo al brasero de Don Sata (Lu, para los amigos), acompañado de todas las bataclanas y los demás vividores de la tierra.

Corte.

Una vez, cometí el error de mirar al pastor (los metodistas, como buenos evangélicos, no tienen curas sino pastores) mientras el resto cantaba sólo para darme cuenta que estaba con los ojos desorbitados mirando la "jugosa entrepiernaexpuesta por una descuidada jovencilla", parafraseando a de Sade. Claro, el problema mayor era que ese jumper abierto era el de mi mejor amiga lo que provocó que la expresión siniestra y manflinflera del más alto representante de la iglesia por esos lares, se fijara en mi memoria con lo del cielo y el infierno.

Corte.

Constantine, la película, y Hellblazer, el comics, le enseñan a uno la posibilidad que el cielo no sea de los buenos ni el infierno de los malos, sino todo lo contrario, que simplemente sea parte de una partida de ajedrez atávico, en el que nosotros simplemente somos los peones. Eso tiene más sentido, a mis ojos, porque le pone carne a las "pruebas" que ponen Dios y Lu.

Corte.


Los musulmanes desatan hoy una guerra santa que nos llena de temor y nos hace olvidar que, sólo hace 500 años, los católicos hicieron lo mismo, invadiendo tierras ajenas, violando mujeres, desacrando iglesias y templos, destruyendo una tras otra vida, torturando, vejando, evangelizando. Y todavía muchos de ellos tienen el descaro de hablar de evangelizar, olvidando los costos de ello, y muchos de nosotros miramos el proceso evangelizador con la misma cara que las vacas miran pasar el tren.

Corte.

En Estado Unidos, la iglesia ha tenido que pagar millones de dólares para evitar que los juicios contra los pedófilos de sus filas (que al parecer no son pocos) acaben con el flujo de dinero que traen los nuevos feligreses. No tengo comentarios a esto, pero da para pensar al menos.

Corte.

¿Alguien ha reparado en los 10 mandamientos? ¿O en los 7 pecados capitales? ¿Nadie más se ha dado cuenta que no son sino una manera de agregar culpa a todas las cosas buenas de la vida? De muestra, un solo botón: "No desearás a la mujer de tu prójimo". Recuerda, claro, que tu prójimo son todos, es decir, nada de mirar esos filetones que se pasean por la calle con sus redondeces envueltas en mezclillas ultraajustadas o petos minúsculos porque pueden ser "de otro". Claro, eso además de la evidente carga machista del título de posesión implícito en esa pequeña frase: la mujer es propiedad de su marido.

Corte final.

Me parece que ya está bueno y que debemos asumir, de manera responsable, un ateísmo militante, al igual que las iglesias llevan adelante un evangelio militante. Sin duda vas a ser mal mirado por ello, pero tienes el derecho a hacer valer tu forma de ver el mundo y tratar de convencer a los pobres católicos

A partir de hoy, cuando veas a alguien persignarse frente a ti, escupe hacia un lado, estornuda, tose o lo que sea que demuestra desagrado, al igual que ellos nos mandan al infierno cuando ven que follamos antes del matrimonio, bebemos alcohol en exceso, consumimos drogas, dormimos hasta tarde, odiamos, nos calentamos en un topless o simplemente maldecimos.

Púdranse, religiosos todos. Mi alma, si es que existe, es mía. No les pertenece ni lo hará nunca. Y si hay uno de ustedes que crea que puede hacerlo, venga a tratar de convencerme de lo contrario, pero desde donde lo veo, Dios es el Viejo Pascuero de un tropel de impotentes y maricones.

Sunday, April 22, 2007

...iniciar una campaña

Queridos amigos, viendo la reducción que ha tenido mi tiempo libre, creo conveniente usarlo en algo un poco más grande que los usuales gruñidos y quejas porque todo funciona mal.

Asi es pues que me puse a mirar alrededor y me di cuenta que por estos lares, uno de los problemas graves es la alta incidencia de obesidad. Claro, porque la gorda no se da cuenta que no es sólo su salud la que echa a perder, sino tambien usa nuestro espacio y torna desagraable nuestro aire con su eterno olor a mortadela... eso sin contar lo malo que es ver uno de esos gordos, como uno siente las gruesas capas de grasa bajo esa piel con solo darles un vistazo, como nos echan a perder el rato y, más encima, como nos dicen que es hormonal, no sentimos mal (más mal, para ser más claro) por tener asco.

Para que aclaremos los puntos los gordos, salvo un porcentaje infimo, no son fruto de un desequilibrio sino simplemente de su incapacidad para comer como una sola persona en lugar de dos... o más. Así de simple.

¿Usted es gordo? ¿Se siente aludido? ¿Quiere adelgazar? Cósase la boca.

Entonces, ¿Qué podemos hacer nosotros? Simple. Es nuestro deber, como guardianes de esta nueva campaña de salud pública y bienestar general seguir el lema "Fustigue a un gordo". Elija uno (o una, ahora que está de moda eso de la "perspectiva de género"), el que tenga más cerca, el que le cauce más pena o simplemente el que ve más seguido y, por su bien, insultelo y recuérdele que su estado no es culpa de nadie más que de él/ella. Ya basta de esa postura políticamente correcta de verlos como personas normales que no le hacen daño a nadie. Recuerde lo comodo que se fué usted en el bus teniendo como compañera a la señora obesa sudorosa y maloliente, o cómo la micro (bus ahora) tomó ese delicado buqué a marrano hambriento mientras ese contundente señor masticaba una empanada en el pasillo, o lo agradable que es apoyar la cabeza en el fétido trozo de piel que les cuelga del brazo.

Basta de hacernos los lesos. Un gordo incómodo es un gordo que quiere dejar de serlo. AYUDE.

¿Quiere sugerencias? Aquí van algunas:

"Se ve usted mucho más obesa en ese vestido, señora"
"Wow! eso si que es comer como un marrano, señor..."
"Disculpe ¿Le cobraron tres boletos o solo dos para usar el metro?"
"Eso que trae no es un culo ¡¡Es un complejo de skateboarding!!"
"¿Se comió su kilito y medo de pan al desayuno? Mire que no queremos que nos deje espacio en la micro, señora"

Si se te ocurre otra frase, manda un comentario y la agrego.

Si no se te ocurre nada, aquí va un muso inspirador:

Thursday, April 12, 2007

... recuperar

Ya, me había puesto melodramático, pero creo que es mejor decir que esto va sólo para contar que mañana viernes empiezo a trabajar en un lugar bueno, donde quiero ir, con gente inteligente (parece, al menos) y eso me pone contento.

Eso.

Wednesday, April 11, 2007

...hacer el baile del pollo

Hoy, que finalmente había decidido hacer el artículo que haría público mi desprecio profundo hacia los obesos, cuando ya había cuajado todo el glamour de aquella masa de grasa cada día más grande que nos rodea, aprieta y odoriza, se le ocurre a un señor llamarme para ofrecerme aquello qu evengo necesitando hace un buen rato... no, no es ni un año en las Bahamas ni unos millones de dolares, que no me vendrían mal, pero en este minuto, lo que necesito nada de eso.

Tampoco necesito un día soleado con flores desbordando las ventanas, ni sentir el delicado crujir de los huesos de mis enemigos (en especial de uno) cayendo por la escalera, ni una aparición en la prensa con el subtítulo "el meor", ni un frasco de pastillas "felices", ni tristes, ni dulces.

Y, aunque podría agradecerlo, tampoco se trata de una visa universal y un turro de pasajes para viajar por el mundo ni de el auto Citroen descapotable con que vengo pelando el cable hace rato, ni n inversionista para hacer realidad el sueño de diseñar un bar de los buenos, con una barra larga y ancha que alcance para todos.

No, señores.

Hoy hago el baile del pollo porque, como cada vez que lo he necesitado, sonó mi teléfono y al otro lado de la línea sonaba un personaje con voz de seguridad diciendo "Te llamaba porque estamos necesitando una persona que...".

Hoy he dado el primer paso, el más difícil, por cierto, para salir de la inopia laboral.

p.d.: Ya viene "Fustiga un gordo!", una campaña de salud pública desde el blog.

Thursday, April 05, 2007

...dar avisos

Que el transantiago tiene problemas de diseño.

Que la dictadura se robó plata.

Que Santiago está cada día más difícil.

Que es feo que a uno lo asalten.

Que me gusta salir de copas.

Que las feas son agradecidas.... y los feos también, dicen.

Que la obesidad es un problema.

Que fumar es desagradable para el resto.

Que me da lo mismo.

Que más mueve un par de tetas que una yunta de bueyes.

Que me importa mucho.

Que quiero pegarle a un flaite (uno en particular).

Que quiero pegarle a un gringo (¿O será gringa?).

Que la Tierra es redonda.

Que mi cabeza es cuadrada.

Que somos tontos y no pesados.

Que me voy al infierno.

Que no me importa.

Y, por sobre todo lo anterior, que ahora, después de mucho tiempo, los comentarios SI funcionan.

Saturday, March 31, 2007

...buscar a mi chica a la pega

Santiago de noche en otoño debe ser una de las buenas ciudades para caminar. Sobre todo desde que el desastre transantiaguino sacó la mayoría de las micros de las calles... o al menos eso pensaba hasta ayer.

La cosa es que mi chica, que trabaja freelance para una entidad que distribuye fondos estatales de cultura (¿no se nota cuál?) fué a apoyar el trabajo de comisiones al hotel Windsor, al pie del cerro Santa Lucía y, lo que más nos importa, al lado del barrio Lastarria, lleno de lugarcillos bohemios pero de buen gusto, donde uno puede tomarse un trago tranquilo en un buen lugar y eso era nuestro plan para ayer. Entonces, yo la pasaba a buscar y nos ibamos hacia allá. Un plan simple.

Tipo 11 de la noche, me puse mis zapatos y partí caminando por Providencia y luego por la Alameda, calles buen concurridas y todo, pero estaba todo tranquilo. Igual era extraño porque hubo bastante movimiento de extranjeros que subían y bajaban de buses, gente que caminaba buscando cosas, preguntando harto, parejas felices, trabajadores cambiando los pintosos conitos de Providencia por divisiones de concreto y tanta cosa. Agradable de caminar, acompañado de buena música, por cierto.

Llegué al hotel tipo 11 y media, llamé a mi chica y me dijo que la esperara porque le quedaba una media hora. "Voy a dar una vuelta y vuelvo entonces" le indiqué con una seña de manos por la ventana de aluminio barato del hotel y ella asintió con su cabeza. Enfilé hacia el norte, por Victoria Subercaseaux, a ver si estaba prendida la luz de un amigo y lo pasaba a ver. Voy pensando en eso, escuchando Judith de A Perfect Circle, cuando frente a mi veo a un tipo pequeño, más bien escualido y moreno que mueve su boca. Me saqué los audífonos sólo para escuchar la sentencia: "Anda sacando las mone'as al tiro que si no te la voy a hacértela terrible de corta" mientras abría la chaqueta de su buzo amarillo y azul sólo para mostrar un cuchillo para filetear pescado. "Esto no está pasando" pensé, pero sí estaba pasando.



En unos segundos, el ciudadano me tenía pegado a él con el cuchillo de por medio y me indicó que buscaba plata, que cuánto tenía. Abrí mi billetera y le dije que si me dejaba una luca, tratando de establecer un vínculo afectivo que me permitiera librar bien del asunto. Tomó todos los billetes y me dijo elegantemente "Ya, qué ma' anda'i trayendo... ya, pasa el pendrai... y el celular tamién... yel reloj". En ese minuto me di cuenta que no me libraba de esta pasando ocho lucas y sin correr riesgo. Sentí miedo. Cuando tomó el cable de mis audífonos, leindiqué que era mejor que guardara laplata, que si no se le iba a caer el equipo y no le iba a servir de nada. Como el ser humano este además de flaite era leso, me hizo caso y, en un movimiento francamente torpe, cambió el cuchillo asu mano izquierda y trató de guardar los billetes con la diestra. Bastó ese movimiento para que yo le diera un manotazo que lo hizo soltar el camble de mi mp3 y de un salto corrí unos 20 o 30 metros,hasta donde encontré más gente entrando a un hotel.

Yo ya estaba sin voz,no podía decir nada y la gente que iba entrando ni siquiera se volvió a preguntar si necesitaba algo. Debo haber estado pálido. Me di vuelta y me encontré con la cara del ladrón que se llevó 8 lucas de mi billetera diciendo "Te voy a pillarte, cobarde culiao". Sentí miedo de nuevo.

Decidí buscar un carabinero, a ver si lo convencía de salir a buscar a este bribonzuelo, pero nada. Ni un paco en Lastarria, ni uno en Merced, ni uno en Victoria Subercaseaux. Terminé volviendo al punto de partida y toqué la puerta de un hotel, el más cercano al lugar del asalto, sólo para recibir un "Aquí al lado hay una cosa de carabineros..." con esa solidaridad que uno espera del chileno medio. Allá partí a buscar ayuda. Tras golpear un portón metálico ciego, me abrió un muchacho de unos 27 o 28 años que me quitó un poco el susto, al menos para poder ir por mi chica, a una cuadra de distancia, y terminó por convencerme que no había nada que hacer, que si denunciaba no serviría de nada igual y que el pastero iba a andar por ahí igual. De paso, me dió un dato que no me pareció menor: "El 25% de los que pasan por aquí son malhechores" dijo. VEINTICINCO PORCIENTO, UNO DE CADA CUATRO... miré hacia el lado y vi pasar a un tipo que seguramente era delincuente porque ya habíamos 4 en la calle, en un espacio muy corto... o tal vez el carabinero no era tal, sino el cómplice de un acto delictual... o quizá me cambiaron a mi chica... la cosa es que uno de nosotros 4 era un delincuente según los datos del carabinero.

En fin, me asaltaron el viernes y terminé este artículo hoy lunes. En el camino, he pasado de pensar que vivía en una ciudad insegura, donde no se puede caminar por la calle, hasta pensar en portar un arma no letal de defensa, para darle la torta al próximo que lo intente.

No es fácil sobrepasar el miedo que esto deja. No es fácil no meter a todos los flaites al mismo saco, al de los delincuentes, al de los marginales, al del lumpen... pero eso es mi problema, no de ellos... porque tal vez, sólo tal vez, haya un flaite que escucha reggaton, usa los pantalones bajos y habla en ese dialecto raro que es honesto y buena gente. Por ese tipo, prefiero seguir creyendo que no todos son malos y que todavía se puede.

No me van a quitar el gusto de caminar tranquilo por la calle, no voy a dejar que conquisten lo que es mío.

Ya me robaron dinero.

No me van a robar nada más.

Núnca más, núnca más, núnca más.

Thursday, March 29, 2007

...revisar mi correo


Como cada mañana me levanté, tomé desayuno, me senté en mi computador para revisar mi correo (esta vez con ese ligero mareo producto de haber tomado más cerveza de lo recomendable) y me encontré con que me habían mandado una de esas cadenas en que te aseguran que "si no haces esto, te dará cancer, morirá tu mascota y te dejará tu novia al mismo tiempo que mueret toda tu familia y quedas solo en el mundo".

Encontré tan grueso el correo que lo voy a reproducir para ver si a alguien le da buena idea de lo que es un HOAX o, al menos, qué tipo de correo NO se me envía:

"Os envío esta noticia que puede interesaros NO ES UNA BROMA (nótese el español castizo)
La sociedad Ericsson (que es empresa, pero no importa) distribuye gratuitamente ordenadores portátiles con la intención de contrarrestar a NOKIA, que ha hecho lo mismo (waaaaaajajaja!!! y lo hizo tres veces!!!).
Ericsson desea aumentar su popularidad (¿Por qué mejor no mejora los equipos?). Por este motivo Ericsson distribuye gratuitamente el nuevo portátil WAP. Todo lo que hay que hacer es enviar este e-mail a ocho de tus conocidos (y que se junten para que lleguen a una lista de spam). En aproximadamente, dos semanas,recibirás un Ericsson T18 (...y un berlin de la Ligua de yapa).
Si el mensaje es enviado a 20 personas o más, puedes recibir un Ericsson R320 (...y ocho berlines de Curicó).
Importante, enviar una copia del e-mail a anna.swelung@ericsson.com (...que así parece de verdad)

Insisto, no es una broma, así que regálate un portátil (...o mejor un monton de correo basura).
Buena suerte (¡¡Mis polainas!!)"

Por cierto, investigando por ahí me enteré de esto:

"Querido cliente, nuestro mayor competidor, Ericcson (va de vuelta), esta regalando teléfonos a través de internet.
Aqui en Nokia de Venezuela queremos mejorar la oferta (si, claro...), asi que estamos regalando nuestros nuevos teléfonos Nokia 3320 también!.

Estos modelos 3320 estan especialmente diseñados para nuestros felices clientes de internet quienes apreciarán la nueva tecnologia (...y son unos mensos que caen en este truco). Regalando teléfonos nosotros obtenemos clientes agradecidos y un enorme efecto "boca a boca" (...y mails confirmados).

Todo lo que hay que hacer para recibir un 3320 es enviar este mail a 8 personas, se efectuara un sorteo y (¿No era directo?), a las dos semanas , el 3320 estará llegando a su casa (previo mensaje de confirmación).
Si en lugar de enviar este mail a 8 personas, se envia a mas de 20 personas, el regalo será el mas nuevo de nuestros modelos, un Nokia 8260! (¿y si lo mando a mil?)

Importante: Cada vez que envies uno de estos mails, envia una copia a nokia2002@data54.com , es la unica forma de que sepamos que estas mandando el mail. (así confirmamos bien todas las direcciones)


Mucha suerte!

Anna Swelund

Gerente Ejecutiva de Promoción para el sector Marketing de Nokia de Venezuela"

¿Alguien notó que la señora (o señorita, que la boca me queda ahí mismo) Anna Swelund trabaja en Ericsson y en Nokia?

Extraño ¿No?

De la misma forma me ha llegado otro lote de correo avisando que:
"MSN va a ser pagado y te vamos a cobrar si no mandas esto..."
"Hotmail cierra sus cuentas y cerraremos la tuya..."
"Google se empezará a pagar a menos que mandes esto..."
"Busque el "osito malo" y borrelo..."
"Microsoft te regelará plata si mandas esto..."
"Ta mamá te va a querer más si..."
"Vaya y tire. Sólo tiene que reenviar esto..."
"Vea la foto oculta. Sólo tiene que mandar esto a 1500 personas..."

¿Acaso soy el único que desconfía de un correo así? ¿Ha mandado usted una cadena de esas?

Todo esto me hizo recordar una canción, así que les voy a tirar la letra en una traducción libre y comentada, para su disfrute...

Badtimes (Laika)

"Si recibes un e-mail con el asunto "BADTIMES", borralo inmediatamente sin abrirlo.
Se trata del más peligroso virus jamás visto.

Reescribirá tu disco duro.
Y no solo eso, sino que revolverá todos los discos que estén cerca de tu computador.
Cambiará la temperatura de tu refrigerador para que se derrita el helado.
Desmagnetizará cada una de tus tarjetas de crédito, fregará con el traking de tu VCR y usará armónicos subespaciales para dejar en blanco cualquier CD que intentes tocar (o lo regrabará con bailanta).

Le mandará tu nuevo teléfono a tu ex-chica/chico.
Pondrá líquido anticongelante en tu acuario.
Se tomará toda tu cerveza y dejará las latas vacías en tu mesa de centro para cuando tengas visitas.
Pondrá un gatito muerto en el bolsillo de tu mejor traje y esconderá las llaves de tu auto cuando vayas tarde para trabajar.

Badtimes hará que te enamores de un pinguino (¿Sólo yo me acorde de Fight Club?).
Te provocará pesadillas con enanos de circo.
Pondrá azúcar en el tanque de tu auto y afeitará tus dos cejas sin que lo notes cuando tengas una cita con tu chica/chico y cargará la cena y el hotel a tu tarjeta.

Seducirá a tu abuela (de pronto no es ni malo). No importará que esté muerta (eso sí que es malo), tan así es el poder de Badtimes que llega más alla de la muerte para mancillar aquellas cosas que más queremos.
Moverá aleatoriamente tu auto en el estacionamiento para que no lo encuentres (y descargará el contro de la alarma).
Pateará a tu perro (o gato o perico o iguana).

Dejará mensajes libidinosos con tu voz en la contestadora de tu jefe/jefa (del feo, no del que te gusta).
Es insidioso y sutil.
Es peligroso y aterra la mirada.
Tambien es una interesante sombra pastosa.

Badtimes te provocará la enfermedad del Álamo Holandés.
Dejará abierta la tapa del retrete.
Hará una pila de metanfetaminas en tu tina y pondrá a cocinar tocino en tu estufa mientras va a buscar a tus hijos al colegio sobre tu nueva picanieve.

Estos son algunos de los síntomas.
Ten mucho, mucho cuidado"

Respete el correo del projimo.

No mande basura.

No se la coma doblada.

Tuesday, March 27, 2007

Abrirme a comentarios


Después de un rato, y a la vista de todas aquellas cosas que es bonito conservar, he decidido que puedo aportar un poco en este sentido. Muchas frases célebres, que uno usa o no para citar, que se estan perdiendo, con su dosis de conocimiento y buen o mal humor.

Por primera vez, en mis escasas 17 entradas (ahora 18), voy a abrir la cabeza a comentarios.

¿De qué se trata?

Simple. Si se acuerda usted de una frase famosa, escribala aquí, como comentario, y yo me comprometo a no borrar las menos malas e incluir en el artículo las mejores.

Como igual el blog es mío, no voy a permitir más que frasecillas, con o sin autor, interesantes, graciosas con el lenguaje o con el contexto, y voy a filtrar aquellos comentarios que me parezcan inadecuados.

La idea es que colaboremos, haciendo carne eso de que dos cerebros piensan mejor que uno... ¡¡Y cómo lo haremos los 4 que leemos este blog!!

Partimos con unas fáciles:

"Punk rock is not the way you use your hair, punk rock is not the way you dress, punk rock is this empty space, inside your head"
Ian "El Gurú" MacKean en el concierto de The Evens

"Y que gane el más mejor"
Leonel Sanchez, Futbolista chileno

"Y que gane el más mejol..."
Don Fermín en El Festival de la Una

"...y cuando tenga un hijo le llamaré Chile"
Julio Iglesias (padre) en El Festival de Viña, 1982

"La próxima vez fracasaré mucho mejor"
Liev Nikolaievich Tolstoi

"...cállate y sigue chupando"
Maestro Po en la serie Kung Fu (capítulo no transmitido)

"Ahí está, esperándome en la casa"
Francisco Andreson Huaiquipán, futbolista chileno

"¡¡Al Infinito y más alla!!"
Buzz Lightyear

"Mi nombre es Iñigo Montoya. Tu mataste a mi padre. Prepárate a morir"
Iñigo Montoya, La Princesa Prometida

"Como guste"
Wesley o El Temible Pirata Roberts, La princesa prometida

"Yo soy tu padre..."
Anakin Skywalker o Darth Vader en El Imperio Contraataca

Friday, March 23, 2007

The Evens en el galpón Victor Jara

Cuando un concierto empieza con el lead-man idnicando que se traa de una banda que quiere silencio para tocar, generalmente indica que no estan bromeando y que eso es lo que quieren para que el show vaya como a ellos les gusta. Cuando quien pide silencio es un dúo de punk rock compuesto por una baterista y un guitarrista calvo es un poco más raro pero, en general, el público hace caso. Anoche no fue el caso.

Todo comenzó cuando un amigo me llama y me dice que se ganó unas entradas para un concierto y que si las voy a buscar, me llevo una yo y vamos junto y que hasta, porque son dos entradas, puedo ir con mi chica (finalmente, a ella no le interesó, con lo que quedamos con una entrada de más). Alegremente, tomé mi bicicleta y partí rumbo a la radio, a buscar las entradas. Transpirado por un corto tramo pedaleando con una rueda casi desinflada, recibo las entradas de manos de una secretaria (¿O es recepcionista?) muy guapa, a la que ni le preocupa que no se haya realizado el cambio de nombres de mi amigo a mi. Llamo a mi amgio y le cuento que "estamos" y nos ponemos de acuerdo.

Llegamos al sector, un barrio con mucho "ondita", lleno de estos lesos-alternativos tomando cerveza en bares bonitos en casas viejas y chicas que ya no se hacen las difíciles, frente a la plaza Brasil, donde el cuidador de autos, un tipo que me recordó al guatón Porcel en Carlito's Way, nos pide le paguemos por adelantado. Nos rehusamos y le decimos que "saliendo". Hacemos el camino a la entrada y vendemos el ticket que mi amigo había comprado, con lo que quedó resuelto el tema de la entrada de más.


Conversando en la entrada, me entero que los teloneros son Perrosky, otro dúo de punk rock pero esta vez son medios vaqueros, me indican. Curioso pienso, caubois en este rincón de la tierra donde son los arrieros los encargados de llevar el ganado a pastar a la cordillera, lejos del salvaje oeste estadojuntense. Claro, debe ser porque vienen de otro país o algo así.
Suben a escenario dos tipos vestidos de terno café, uo de ellos con un pelo crespo y escarmenado
que me recordó la coliflor con salsa blanca de mi abuela (malaza, por cierto), pero sin salsa blanca. Comienzan a tocar y la gente baila, goza, se trenzan tomados de los brazos. Por mi cabeza corren imágenes de una pelea de cantina, con las puertas dobles en la entrada, sillas volando, botellas quebradas, caubois valientes, un poco borrachos, golpeandose unos a otros por las "chicas de arriba" mientras el cantinero cobarde se refugia tras la barra.

"Está bueno perrosky" pienso.

Se acaba esto y se viene el plato de fondo.


Tengo que confesar que The Evens no era siquiera una banda que me sonara a conocida. De hecho, ni siquiera he escuchado mucho de Fugazi, banda donde Ian MacKaye toca tambien, pero que es un poquito más conocida. En todo caso, no soy de los que rehuyen de ir a ver una banda sin saber nada de ella (salvo una pequeña referencia a que no es ni tropical ni rap) y de hecho, me he encontrado con buenas sorpresas. Esta no fué la excepción.

En escena, una dúo-banda tocando punk-rock con un calvo haciendo headbanging (al menos curioso), sólidos, abriendo con una explicación del silencio que requieren para tocar del significado que tiene para ellos la figura de Victor Jara con la frase "He showed us that the music aint no fucking joke" (él nos mostró que la musica no es una broma culeada). Interesante.

Comienzan a tocar y, efectivamente, me doy cuenta que estamos frente a dos virtuosos en lo que hacen, con absoluto control de cómo quieren que suene lo que están golpeando, rasgueando, pisando, gritando. Algunas cosas sí parecían a lo de Fugazi, pero no mucho.

Lo malo de la noche, el público. El galpón, un lugar que claramente fué más pensado como gimnasio que como sala de eventos, sonaba como una colmena con las conversaciones. Ian, el vocalista, pidió silencio al comienzo (tal vez la gente no entendió lo de "tocamos despacio... queremos silencio... la música no es un chiste" porque lo dijo en ingles), luego se detuvo y lanzó un discurso largo y amargo al medio del concierto (¿Por qué diablos la gente no entiende inglés?) en el que incluso un asistente, morocho y mal educado, aprovechó para tener su minuto de fama exigiendole que pusiera a su traductor en el escenario porque la gente no entiende inglés, provocando un ligero arranque de furia de parte del calvo en escena, y una vez más el concierto se detuvo casi de manera definitiva porque la gente no era capaz de mantener silencio, minuto en el que la banda habló con su representante para acabar en ese minuto "This is a fucking joke" me pareció leer en los labios de Ian mientras pasaba su mano por su cuello como diciendo "corte, esto se acabó". Vergüenza es lo más cercano qu he sentido a eso.

No entiendo que esta manga de tarados haya ido a perder tiempo y dinero a esta cosa, un gimnasio incómodo y maloliente, para conversar mientras podrían haber ido a tomarse esa plata a cualquier shopería. En fin, volvemos a lo de siempre: estamos rodeados de imbéciles.

Por cierto, a propósito de imbéciles, me comentaron en un minuto que Alberto Prado, el infame ladrón, andaba por ahí. Algo de suere tuvo que yo no lo encontrara, porque no he olvidado aún que me robó 400 lucas en el minuto que más las necesitada. Cuidate, Beto, que algo te puede pasar antes que yo te vea, y quiero encontrarte enterito cara a cara, sin un rasguño, para que haya más espacio.